| os encontráis: el Mar siempre con nosotros
HabÃa esto en otoño avanzado, cuando la intemperie-enemigo encarnizada de cualquier navegador. Que el capitán ni emprendÃa, realizar el plan a ello de ningún modo no el viento consigue-frontal con la fuerza arrojaba el barco atrás. Es necesario decir que este capitán hasta entre los "lobos de mar" de aquel tiempo tenÃa la reputación del gran pecador: el fondo de la botella miraba no más raramente, que a la brújula, y decÃa obscenidades sà que asà que hasta a más ot'javlennyh los groseros comenzaban rdet las puntas de las orejas. Cuando su tentativa siguiente de doblar un cabo desgraciado de nuevo se ha acabado por el fracaso, él ha exhalado tal pasaje largo e inconcebible que hasta sgustivshiesja sobre el océano las nubes negras han vertido la indignación que protesta por la lluvia furiosa que ha enfurecido aún más fuerte al holandés. De parte a parte promokshy, que tirita de frÃo y el viento que atraviesa, él de nuevo, no reparando en expresiones, kostmi las madres ha jurado emprender las tentativas de doblar el cabo la Trompeta hasta que conseguirá, y era cogido en el acto sobre la palabra por el diablo mismo.Â" Eternamente vagabundear por los mares y los océanos Â"- era tal la sentencia al holandés... Y aquà un cuarto siglo al barco que se ha puesto agujereado en absoluto, retenido a las superficies del agua solamente por la fuerza mágica, con las velas, mismo, como el barco, vetusto, pero en cualquier tiempo completo del viento, corre el capitán-muerto infeliz con la orden de los marineros-muertos infelices y es arrancado por el mal por eterno prokljate sobre unos compañeros-marinos más afortunados. Hay un Holandés Volante ante la vÃctima, elegida por ello, siempre inesperadamente en cualquier tiempo, y no hay tal fuerza, que ayudarÃa a los marinos del barco condenado librarse de él. Todo y todo son impotentes retener el barco del seguimiento detrás de este barco-fantasma terrible: la voluntad y las acciones de las personas son paralizadas, no son capaz de resistir. En las gotas de la espuma cana, volviendose suavemente de la onda a la onda, en el resplandor extraordinario vivo el Holandés Volante despacio, no produciendo ni por un momento el barco infeliz por los lÃmites de la atracción sobrenatural, arrastra la vÃctima a la pérdida. Sin embargo en un momento el barco-fantasma desaparece de repente asà como de repente, tanto como ha aparecido. Él como si se derrite en el agua de mar, evaporando ante los ojos de los marinos maravillados alegrados. Pero la alegrÃa resulta prematura, pues en seguida es necesario el golpe terrible sobre los arrecifes. Y este último que es oÃda por los marinos infelices del barco condenado en la vida... El Salvamiento llega solamente en un caso - si a la cubierta del barco-fantasma echan el saco con las cartas - los mensajes por (ljublennym y los parientes, que hace mucho no existen ya en el mundo.
Es tal la leyenda. Y aparentemente, no es casual en ella el papel principal es asignada al holandés.
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